Análisis sobre una explosión submarina

Los efectos de una explosión submarina y el comportamiento que dicha explosión produce en el seno del agua es complejo; muchos científicos han realizado diferentes experimentos y han procedido a llevar a cabo cálculos matemáticos complejos para saber que ocurre cuando una carga explota en el seno de un líquido.

Minas y torpedos, además de cargas de profundidad, producen grandes desperfectos, llegando incluso a hundir a los buques víctimas del ataque con dichos artefactos.

En el momento de una explosión submarina concurren una serie de fenómenos físicos de los cuales resultan efectos devastadores. La presión en el agua circundante al lugar de la explosión aumenta hasta cotas muy elevadas del orden de toneladas por centímetro cuadrado que es mayor cuanto mayor es la carga. Asimismo la temperatura (de un orden superior a los 2000 grados por kilo de explosivo) por la liberación espontánea de calor aumenta hasta el punto de hacer que el agua en torno a la explosión se transforme en vapor. La explosión hace que las moléculas del agua circundante se muevan a elevadas velocidades en todas direcciones y con una intensidad igual, la amortiguación en el seno del líquido produce constantes choques entre las moléculas que se desplazan y las que están estáticas, lo que a su vez produce más vibraciones. A la producción de éstas vibraciones contribuyen los gases generados por la combustión del explosivo. Estos gases originan miles de toneladas de presión con una fuerza de miles de kilográmetros que actúan a modo de ariete destrozando todo lo que pillan a su paso. El contacto directo del artefacto rompe y lanza todos los materiales que componen la carena del buque y todo aquello solidario a ella (cuadernas, refuerzos, vagras, forros, tubos, tornillos, etc.) que a su vez producen destrozos. En muchos casos el calor y el fuego producidos por la explosión aun persiste después de abrir un boquete lo que a su vez provoca la combustión de todo material inflamable que encuentra a su paso, llegando incluso a provocar explosiones de munición o cualquier proyectil que contenga material explosivo.

Son especialmente devastadores los impactos en pañoles de munición y en tanques de combustible. En el caso de explosiones por torpedos, ha habido situaciones en que una sucesión de deflagraciones posteriores al impacto, han provocado el súbito hundimiento del buque objetivo del ataque.

Las minas han provocado serios destrozos en todos los buques que chocaron con ellas. Por fortuna habitualmente las explosiones solían darse en la sección de proa y las consecuentes inundaciones, aunque serias, no afectaban a la seguridad del buque. La circunstancia se daba generalmente gracias a la estanquidad lógica del mamparo de colisión; si por cualquier caso este mamparo se veía afectado, o la explosión se daba por la popa de él, la situación se podía volver en la mayoría de los casos dramática por la inundación de otros compartimentos que afectaban a la seguridad y estabilidad del buque.

Las cargas de profundidad tal y como comentamos en el apartado dedicado a estas armas eran temibles para los submarinos, pudiendo una de ellas con 250 kilos de explosivos hundir a un submarino situado a 10 metros del centro de la explosión.

Como orientación decir que según cálculos matemáticos para una carga explosiva de 1 kilogramo de los materiales explosivos más usuales, (el fulmicotón también conocido como algodón pólvora y la trilita) en este tipo de armas tenemos que:

La fuerza explosiva del fulmicotón es = 8585 kilogramos por centímetro cuadrado.

La presión generada es = 7760 kilos por centímetro cuadrado.

La energía potencial a presión constante es = 375.000 Kilográmetros

La temperatura generada es = 2270º centígrados

Ahora vamos con la trilita.

La fuerza explosiva es = 10300 kilos por centímetro cuadrado

La presión generada oscila entre 8260 y 9370 kilos por centímetro cuadrado

La energía potencial es = 413000 Kilográmetros

La temperatura es = 2733º Centígrados

La duración de la explosión es de diezmilésimas de segundo en ambos casos

1Caballo de Vapor = 736 Watios = 75 Kilográmetros

1 kilográmetro es la fuerza necesaria para elevar o desplazar un peso de 1 kilo a un metro en un segundo

La conclusión no puede ser más demoledora y con ella queda claro, que el verdadero enemigo de cualquier buque eran las explosiones submarinas cercanas a su casco. Los blindajes no eran una garantía suficiente para evitar que ataques con torpedos o explosiones por chocar contra una mina causaran graves averías cuando no el hundimiento del buque afectado por dichas armas.

Mediavilla
imhotep12@msn.com
Mayo 2005

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