Casos de Estudio 007:

Batalla del Golfo de Leyte

Batalla del Estrecho de Surigao

1.- INTRODUCCION

Como ya hemos comentado, el 17 de octubre de 1944, a las 09:28, el Vicealmirante Kurita se encontraba en Linnga Roads, al Oeste de Singapur, cuando recibió la orden de poner en efecto el plan SHO-1. Inmediatamente movilizó su flota a Brunei adonde llegó el día 18. Su poderosa flota se componía de siete acorazados: Yamato, Musashi, Kongo, Haruna, Nagato, Fuso y Yamashiro, además de 12 cruceros y alrededor de 40 destructores.

Kurita decidió separar la Segunda División de acorazados, al mando del Vicealmirante Shogui Nishimura, (fuerza C) con los acorazados Fuso y Yamashiro, el crucero Mogami y cuatro destructores para que entraran a Leyte a través del estrecho de Surigao y se reunieran con él en el mar de Sibuyán a objeto de envolver la flota enemiga invasora entre dos fuerzas, por cuanto él entraría a Leyte por el Norte, a través de Palawan y San Bernardino.

Se dispuso, además, que la pequeña fuerza del Vicealmirante Shima compuesta de dos cruceros pesados, uno liviano y 6 destructores, acompañara a Nishimura en su incursión. (En teoría, una vez reunidas ambas fuerzas Shima tomaría el control de ambas flotas, pues le correspondía este privilegio por antigüedad. En los hechos, la subordinación de Nishimura a Shima nunca se produjo, pues, como veremos más adelante, al encontrarse los restos de ambas fuerzas Nishimura ya había muerto en combate). Kurita zarpó de Brunei con destino a Leyte el 22 de octubre a las 08:00. Nishimura lo hizo el mismo día a las 15:10 con destino a la entrada sur del estrecho de Surigao, seguido a 40 millas por la fuerza de Shima.


2.- LA FUERZA JAPONESA

La Segunda División de acorazados japonesa estaba compuesta por los gemelos Fuso y Yamashiro, dos viejos acorazados de construcción anterior a la primera guerra mundial. Habían sido sometidos a modernizaciones en los años 30 en las cuales se les cambió la maquinaria y se les reforzó el blindaje bajo la línea de flotación, pero aún así, su rendimiento estaba muy por debajo de los acorazados modernos. Estos buques no habían entrado en combate en lo que había transcurrido de guerra, su destino principal había sido el entrenamiento de las tripulaciones de la IJN que serviría en los buques más modernos de la flota. El Fuso fue testigo del fatal accidente que acabó con el acorazado Mutsu el 8 de junio de 1943 en Hashirajima, en donde colaboró rescatando alrededor de 200 sobrevivientes del Mutsu. El Yamashiro, su más peligrosa situación la vivió cuando, como escolta del portaviones Junyo, fueron atacados con torpedos que dieron en el Junyo mientras viajaban de Truk a Kure, el 5 de noviembre de 1943. Ambos acorazados tendrían su real bautismo de fuego en la batalla del estrecho de Surigao

Comandaban estas naves, el Contralmirante Katsukiyo Shinode, en el caso del Yamashiro y el Contralmirante Musami Ben en el Fuso. Estos veteranos buques, desplazaban 39.000 toneladas y tenían como armamento principal 12 cañones de 356 mm. Su velocidad máxima no sobrepasaba los 23 nudos en óptimas condiciones. El Almirante Nishimura comandaba la flota desde el Yamashiro.

El crucero Mogami si había visto mucha acción. Especialmente en las Indias orientales en donde tuvo una activa participación en el hundimiento de los cruceros aliados Perth y Houston. (De paso también, en la batalla del estrecho de Sunda torpedeó a varios de sus propios transportes en una descarga fallida contra el Houston). Seriamente dañado en Midway, fue reconvertido en un híbrido crucero-portaaviones. En Surigao no portaba aviones, sólo los de reconocimiento, por cuanto Kurita decidió enviarlos a Filipinas para evitar a la nave riesgos de incendio en combate. Desplazaba 13.400 toneladas y tenía la excelente velocidad de 35 nudos.

Los destructores de la Fuerza C eran: el Asagumo, el Yamagumo, el Michisio y el Shigure. Los tres primeros de la clase Asashio con 2370 toneladas de desplazamiento y con armamento principal de 6 cañones de 5” y 8 tubos lanzatorpedos de 24”. El Shigure era de la clase Shiratsuyu, un poco más pequeño que los anteriores (1980 toneladas) pero con armamento similar.

La fuerza del Almirante Shima, que seguía a la de Nishimura, la componían los cruceros pesados Nachi y Ashigara, el crucero liviano Abukuma y los destructores Ushio, Akebono, Kasumi y Shiranuhi.

 

3.- LA FUERZA ESTADOUNIDENSE

Al momento de la batalla, custodiando el Estrecho de Surigao, los americanos habían desplegado una fuerza formidable que correspondía a la mayor parte de la Séptima Flota del Almirante Kinkaid.. A cargo de esta fuerza se encontraba el Almirante Oldendorf.

Como primera línea de defensa, a la entrada sur del estrecho y a ambos lados, se habían apostado 39 lanchas torpederas, las cuales tenían como primera misión, comunicar cualquier avistamiento enemigo, y luego de ello, atacar con sus torpedos tratando de causar el mayor daño posible para después retirarse a retaguardia. Las Lanchas torpederas, (PT-Boats) eran pequeños botes de madera con poder suficiente como para hundir un acorazado. Desplazaban 55 toneladas y podían acelerar de 8 a 40 nudos en once segundos. Su armamento principal consistía en ocho torpedos Mark VIII, además de cargas de profundidad, un cañón Bofors de 40 mm.y varias ametralladoras.

A continuación de los PT, y unas millas al interior del estrecho, se encontraba patrullando el grupo de destructores 54 al mando de Jesse Coward, con las siguientes Unidades: McDermutt II, McNair, Mertz, Remey, McGowan, Melvin II y Monssen II

Unas millas más al norte, cubriendo el flanco derecho del estrecho, se encontraba el grupo de destructores 24 a cargo del Capitán McManus con seis unidades más divididas en dos grupos. El primero, más al sur, lo conformaban el Hutchkins, el Daly y el Bache. El segundo grupo lo conformaban las unidades Killer, Beale, y el HMAS Arunta de la Real Marina Australiana, comandado por A. Buchanan.

A la entrada norte del estrecho se encontraba un tercer grupo de destructores con nueve unidades más: el grupo 56 a cargo del Capitán Smoots, con sus nueve destructores divididos en tres grupos de tres unidades cada uno.

La gran mayoría de los destructores americanos eran de la Clase Fletcher . Muy rápidos y bien armados, siendo su poder principal, diez tubos lanza torpedos de 21” en dos montajes quíntuples. Además, su artillería estaba compuesta por 5 cañones de 5”. Desarrollaban una velocidad de 37 nudos.

Tras los destructores se encontraba la fuerza de cruceros, dividida en dos secciones: en el flanco derecho, los cruceros Boise, Phoenix y el Australiano HMAS Shropshire. A seis millas al oeste de estos, el segundo grupo comandado por Oldendorf con los cruceros Lousville, Pórtland, Minneapplis, Denver y Columbia, todos ellos americanos. De estos, el Boise y el Phoenix eran de la muy temida por los japoneses, clase Broklin, por el gran poder de fuego que le daban sus cinco torres triples de 6” y cuatro torres dobles de 5”. El Denver y el Columbia eran clase Cleveland (12x6”), y el Louisville, el Pórtland y el Minneapolis eran cruceros pesados con armamento principal de 9x8”.

A cuatro millas al norte de la línea de cruceros se encontraba la fuerza principal de acorazados, al mando del Almirante Weyler, cubriendo la entrada norte del estrecho. Esta poderosa fuerza estaba compuesta por las siguientes naves: California, Maryland, Missisippi, Pennsylvania, Tennesse y el West Virginia. Cinco de estos eran sobrevivientes de Pearl Harbor, deseosos de cobrar venganza de sus agresores.

De estos acorazados, tres de ellos, el West Virginia, el California y el Tennesse estaban equipados con el nuevo radar de control de fuego Mark 8, el más adelantado en su tipo en cuanto a resolución, alcance y seguridad y muy superior al Mark 3 con que estaban equipados los otros tres acorazados. Pero la mayor preocupación de Oldendorf, con respecto a sus acorazados era la munición por cuanto habían sido abastecidos principalmente con munición HC, es decir de bombardeo, por sus misiones de apoyo a los desembarcos atacando posiciones terrestres, y sólo un 35% de su provisión era de munición AP (perforadora de blindaje) la adecuada para un combate naval. Más aún, del total de munición, ya habían consumido un 60% en sus operaciones de bombardeo. Por lo anterior Oldendorf dispuso que no se abriera fuego hasta que las naves enemigas estuviesen a 20.000 yardas y que se utilizara la munición HC contra todo blanco que no fuera un acorazado, reservando para estos las AP.


Lancha torpedera del tipo PT en aguas de Las Filipinas


4.- EL PRIMER ENCUENTRO: ATAQUE AEREO


A las 09:18 del día 24, la fuerza C de Nishimura fue avistada por un grupo de ataque proveniente del portaviones USS Franklin, mientras cruzaba el mar de Sulu en dirección al estrecho de Surigao. El ataque sólo produjo daños menores. Una bomba dio en el Fuso, destruyendo la catapulta y dos hidroaviones, provocando además un incendio que fue prontamente sofocado.

Otra bomba dio en el destructor Shigure matando a los servidores de la torre número 1. La torre no sufrió daños mayores y pronto estuvo operativa nuevamente. Este ataque si bien no provocó mayores daños, fue muy importante estratégicamente por cuanto informó al Almirante Kinkaid respecto del número, formación, velocidad y curso de las fuerzas japonesas que se aproximaban.

A las 12:15 hrs. Kinkaid alertó a Oldendorf en detalle de la amenaza que se acercaba y que se prepararan para un enfrentamiento nocturno. Aproximadamente a esa misma hora, Nishimura fue informado por un avión explorador del Mogami, de la fuerte concentración de naves de guerra que le esperaban en el estrecho de Surigao Las fuerzas japonesas habían perdido el factor sorpresa, y la trampa se estaba preparando. Aún así, Nishimura siguió adelante sólo. Se ignoran las razones por las que no esperó a las unidades del almirante Shima que navegaba 30 millas tras él. Quizás aunando fuerzas hubiese tenido más posibilidades, pero nada de eso ocurrió y hacia las 22:00 hrs. del día 24, Nishimura se internaba con su flota en el Estrecho de Surigao.


5.- EL ATAQUE DE LAS LANCHAS TORPEDERAS

En la tarde del día 24 el Almirante Kinkaid dispuso que la totalidad de las lanchas torpederas de la Séptima Flota se dirigieran a toda velocidad al sur del estrecho de Surigao. Los buques madres Wachapreague, Oyster Bay y Willoughby, se movilizaron con ellas a fin de atender todas sus necesidades de combate. Al mando estaba el Comandante Leeson, quien distribuyó sus unidades en trece grupos de tres unidades cada uno, distribuyéndolos escalonadamente a ambos lados de la entrada sur del estrecho. En total, 39 Torpederas esperaban a Nishimura.

Esa tarde, alrededor de las 18:30 hrs., Nishimura, recibió un comunicado de Kurita en que le informaba que sus fuerzas habían sido retrasadas y contenidas por fuertes ataques aéreos en el Mar de Sibuyán, por lo que no esperara apoyo en su incursión al Golfo de Leyte. A las 19:00 hrs. Un nuevo comunicado, ahora del Almirante Toyoda, ordena a todas las fuerzas atacar, contando sólo con “ayuda divina”.

Al aproximarse a la entrada del Estrecho de Surigao y, para evitar sorpresas, Nishimura envió adelante en tareas de exploración, al crucero Mogami con tres destructores, los que inexplicablemente pasaron sin ser detectados por los radares de las lanchas torpederas, los mismos que sin embargo detectaron inmediatamente, a las 22:36 hrs. a los acorazados de Nishimura, iniciando de inmediato los preparativos de ataque. A las 22:52 hrs. Los vigías del Shigure detectaron a las torpederas. De inmediato Nishimura dispuso un giro en dirección al ataque y encender todos los proyectores. Las torpederas que intentaban acercarse para lanzar sus torpedos fueron violentamente rechazadas por el fuego de cañón de la flotilla, siendo dos de ellas severamente dañadas.

A las 22:30 hrs. Nishimura informaba a Kurita y Shima que avanzaba de acuerdo a lo programado combatiendo a las lanchas torpederas.
A medida que se internaba en el estrecho, se sucedieron los ataques por ambos flancos pero los botes de Leeson fueron rechazados una y otra vez.

Alrededor de las 00:40 hrs. los acorazados se reunieron con el grupo explorador del Mogami y alrededor de la 01:00 hrs. la fuerza C cambió su formación para cruzar la parte más angosta del estrecho. A la cabeza iban los destructores Michisio y Asagumo. Cuatro kilómetros más atrás iba el Yamashiro con el Shigure y el Yamagumo, uno a cada lado, seguidos a intervalos de un kilómetro por el Fuso y el Mogami.

Hacia las 02:15 hrs. La formación había superado la primera barrera de lanchas torpederas sin sufrir daño alguno y continuaba rumbo al norte donde ahora le esperaban los destructores de Coward, quienes ya tenían toda la información que necesitaban sobre lo que se les venía encima, por cuanto el comando de las torpederas había informado detalladamente a Oldendorf sobre las fuerzas atacantes.

 

6.- EL ATAQUE DEL GRUPO 54 DE DESTRUCTORES

El grupo de destructores 54 del Comandante Coward, patrullaba el área central del estrecho al momento en que la Fuerza C de Nishimura enfrentaba a las torpederas. Informado por Oldendorf de la posición y rumbo del enemigo, Coward dividió sus fuerzas en tres unidades. Destinó los destructores McDermutt y Monssen al Oeste del estrecho a cargo del Capitán Phillips. Un segundo grupo con los destructores Remey, McGowan y Melvin, a cargo del mismo Coward, se apostó al este del estrecho. Los dos destructores restantes, continuaron patrullando entre ambos grupos. Todas las naves dirigieron sus tubos lanzatorpedos al sur y se ordenó que no se usase la artillería en el ataque a objeto de no revelar sus posiciones.

A las 02:40 hrs. los radares americanos detectaron la fuerza japonesa. Una vez confirmado el contacto, Coward asignó los blancos. El destructor a su cargo dispararía al buque líder, los otros dos destructores de su sección dirigirían sus torpedos al segundo buque en línea. La sección del Capitán Phillips, tendría como blanco, la tercera unidad en la línea. A las 03:00 los destructores de Coward iniciaron el lanzamiento de torpedos a 8.000 metros. Desde las tres unidades de su grupo salieron 27 torpedos en 75 segundos. Descubiertos por el flash producido al lanzar, fueron atacados por fuego de cañón por las unidades japonesas, por lo que hicieron humo y se alejaron velozmente en zigzag hacia el norte.

A las 03:08 hrs. dos fuertes explosiones sacudieron al acorazado Fuso, el que inmediatamente perdió velocidad y viró a estribor separándose de la formación. A esa misma hora la sección de destructores del Capitán Phillips hacía sus lanzamientos. Nishimura dispuso una maniobra evasiva, pero el giro le acercó aún más a los torpedos que se acercaban. A las 03:20 hrs. el Yamagumo recibe un impacto en sus pañoles de municiones y explota. El Michisio también es alcanzado quedando en condiciones críticas, al igual que el Asagumo que recibió un torpedo en la proa. Otro torpedo alcanza al Yamashiro pero sólo causa daños menores.

Nishimura, pasa a través de sus destructores ardiendo, con lo que le resta de flota (el Yamashiro, el Shigure y el Mogami) y continúa su rumbo suicida hacia la entrada norte del estrecho.

 

7.- EL ATAQUE DE LOS GRUPOS 24 Y 56 DE DESTRUCTORES

La siguiente estación en el Vía Crucis de Nishimura eran dos nuevos grupos de destructores: el 24 y el 56. El grupo 24, en el flanco derecho del canal, estaba compuesto por seis unidades. Su Comandante, el Capitán Mcmanus, recibió a las 03:02 hrs. la orden de “atacar pegado a la costa y luego regresar al norte haciendo humo”. McManus dividió su escuadrón en dos grupos, uno a cargo de él mismo y el otro a cargo del Capitán Buchanan en el HMS Arunta.. Buchanan atacó primero orientado perfectamente por el Yamagumo que ardía violentamente iluminando a sus compañeros en combate. De diez torpedos lanzados sólo uno hizo blanco en el Yamashiro, que disminuyó su velocidad a 5 nudos. La sección de McManus lanzó 15 torpedos con un solo impacto en el ya anteriormente herido Michisio, el cual explotó y se hundió inmediatamente.

El Grupo 56 se ubicaba en el flanco izquierdo del estrecho y constaba de nueve unidades divididas en tres secciones. Comandaba este grupo el Capitán Smoot. La sección 1 la formaban los destructores Albert B. Grant, Richard P. Leary y Newcomb, bajo el mando directo de Smoot. La sección 2 la conformaban el Bryant, el Halfort y el Robinson II , al mando del Capitán Conley, y la sección 3, con el Bennion, el Leutze y el Heywood L. Edwards bajo el mando del Comandante Boulware.

A las 03:45 hrs. La sección dos fue avistada por los vigías japoneses por lo que fue inmediatamente cañoneada vigorosamente, así que el Capitán Conley dispuso un apresurado lanzamiento a un rango de 9.000 yardas, logrando lanzar 5 torpedos los que se perdieron todos.

A esa hora se sintió una violenta explosión. El acorazado Fuso, que había quedado rezagado y al garete luego del primer ataque de Coward, hizo explosión partiéndose en dos grandes trozos los que curiosamente permanecieron a flote y ardiendo por una hora más aproximadamente antes de hundirse definitivamente.

La sección tres hizo sus lanzamientos a las 03:59 a un rango de 8.000 yardas tomando como blancos al Shigure y al Yamashiro, quienes maniobrando desesperadamente lograron evitar los torpedos, cañoneando ferozmente a los atacantes, los que se retiraron al norte sin recibir ningún impacto.

En este punto del combate, las naves japonesas ya estaban bajo el nutrido fuego de las líneas de cruceros y acorazados, quienes habían iniciado el cañoneo a las 03:53 hrs.

La sección uno del Capitán Smoot, tenía problemas de radar para encuadrar sus blancos por lo que Smoot decidió tomar un curso paralelo a los japoneses y ordenó el lanzamiento. Quince torpedos salieron buscando un blanco a una distancia de 6.200 yardas. A las 04:11 hrs. dos explosiones sacudieron al Yamashiro. Inmediatamente después del lanzamiento, Smoot había ordenado girar al norte por cuanto les estaba lloviendo fuego y principalmente fuego amigo (recordemos que a esa hora ya se habían incorporado a la lucha las líneas de cruceros y acorazados). Especialmente mal lo pasó el Albert S. Grant quien recibió 18 impactos directos, la mayoría de sus propios compañeros lo que le causó 34 muertos y 94 heridos.

 

8.- CRUCEROS Y ACORAZADOS


La entrada norte del estrecho estaba resguardada por la fuerza de cruceros y acorazados. En el flanco derecho se ubicaba la primera sección de cruceros del Almirante Berkey. Seis millas al este de Berkey estaba la fuerza de cruceros de Oldendorf. Y seis millas al norte, los acorazados del Almirante Weyler. Un total de catorce naves. Era el momento de la venganza para estos veteranos duramente dañados en Pearl Harbor y además su primer combate de superficie para el que se habían entrenado durante 30 años. A las 03:51 hrs. abrieron fuego los cruceros. Los acorazados lo hicieron a las 03:53 hrs.

Una lluvia de fuego cayó sobre las naves japonesas. El Yamashiro fue alcanzado por varios impactos directos de distintos calibres. A las 04:17 se encontraba inclinado en 45 grados con graves incendios y con gran parte de su superestructura destruida. Nishimura dio orden de abandonar la nave, pero la orden llegó demasiado tarde para muchos de sus tripulantes. Sólo un par de minutos después, el acorazado se volcó y luego de permanecer flotando otro par de minutos, se hundió de popa llevándose con él a Nishimura y a la mayoría de sus 1.400 tripulantes.

Entre los sobrevivientes estaba el Teniente Izaki Sato quien se las ingenió para escapar del puente al momento del hundimiento y según su testimonio, en un primer momento habían muchos sobrevivientes flotando en las aguas, pero los destructores americanos acabaron con ellos. En consecuencia de los 1.400 tripulantes del Yamashiro, sólo hubo diez sobrevivientes que fueron rescatados por el Claxton y que en diciembre de 1945 fueron devueltos a Japón. Este episodio no es mencionado ni por Morison ni por De la Sierra, sólo lo detalla Tully en su artículo. (ver Bibliografía). Otras fuentes americanas señalan que los sobrevivientes, llevados por su fanatismo, se negaron a ser rescatados.

El crucero Mogami recibió numerosos impactos directos, uno de los cuales dio en el puente matando a su comandante. Muy dañado, hizo humo y escapó al sur . Curiosamente, en este torbellino de fuego, el Shigure, veterano de las Salomon, recibió sólo un impacto directo que... ¡no explotó!.

Para dar una idea de lo nutrido del fuego que debieron soportar las unidades japonesas, el grupo de cruceros que integraban el Phoenix, el Boise y el Shropshire dispararon 4 salvas por minuto de 15 tiros cada una lo que nos da un total de 1.181 rondas en los 17 minutos que dispararon sólo estos tres cruceros. En total, se estima que no menos de 4.500 proyectiles de distintos calibre cayeron sobre las unidades japonesas en 17 minutos.

 

9.- LA LLEGADA DE LA FUERZA DE SHIMA

La fuerza del Vicealmirante Shima con los cruceros pesados Nachi y Ashigara , el crucero liviano Abukuma y seis destructores, que seguía a Nishimura, ingresó al estrecho y a la acción a las 03:15 hrs. cuando fue atacada por las lanchas torpederas. Un torpedo dio en el Abukuma causándole 30 muertos y reduciendo su velocidad a 10 nudos. Shima, que comandaba su flotilla desde el Nachi, observó a lo lejos las explosiones del combate en que estaba tramado Nishimura y hacia allá se dirigió. A las 04:20 se encontró con el casco del Fuso ardiendo partido en dos grandes partes, lo que lo llevó a pensar que se trataba de ambos acorazados, es decir, el Fuso y el Yamashiro. A las 04:24, detectó un grupo de naves al norte y ordenó a sus naves un ataque con torpedos, el que al parecer no habría causado daños a las fuerzas americanas (Morison). A las 04:25 la fuerza de Shima se encuentra con el averiado Mogami, el cual creen está al garete. El Nachi corta la proa del Mogami (se cruza por delante) y se produce la colisión entre ambos navíos, por cuanto el Mogami aún navegaba. El Ashigara gira rápidamente y logra evitar la colisión. La afilada proa del Mogami rompe el casco del Nachi provocándole inundaciones y reduciendo su velocidad de 26 a 18 nudos.

En vista de estos acontecimientos, Shima recupera para sus fuerzas a los únicos sobrevivientes de la flota de Nishimura -el Mogami y el Shigure- y decide retirarse del estrecho. Decisión afortunada por cuanto más adelante le esperaba ansioso Oldendorf con sus cañones y torpedos listos para acabar con ellos al igual que hiciera con Nishimura.


10.- LA PERSECUCION

Al ver que los barcos de Shima se retiraban, el Comandante Oldendorf dispuso que su fuerza de cruceros saliera en su persecución, cubiertos por el Escuadrón de Destructores 56. A las 05:20 hrs. los radares americanos detectaron la presencia de una nave enemiga. Se trataba del Mogami, el cual fue sometido inmediatamente a intenso fuego desde el Lousville, el Pórtland y el Denver. A las 05:37 Oldendorf reconcentró sus fuerzas al norte dejando al Mogami ardiendo, el cual sería nuevamente atacado a las 06:00 por lanchas PT a las cuales el Mogami rechazó violentamente con fuego de sus cañones de 8”. A las 07:00 hrs. el grupo de cruceros y destructores descubre al destructor Asagumo al que cañonean y torpedean intensamente hasta su hundimiento.

Alrededor de las 08:00 hrs. un grupo aéreo de los portaviones del Almirante Sprague, encuentra a la fuerza de Shima y atacan una vez más al Mogami. 17 bombarderos Grumman Avengers se concentran en el malherido crucero y le asestan 2 bombas de 500 libras. Shima dispone que se abandone la nave y se comisiona al destructor Akebono para que rescate a los sobrevivientes y hunda al crucero con un par de torpedos lo que ocurre a las 12:30 hrs.

El resto de la fuerza de Shima escaparía a Dapitán, al Noroeste de Mindanao, donde varios de ellos serían hundidos al día siguiente por un ataque de 44 bombarderos B-24 y B-25. De la totalidad de barcos japoneses involucrados en la batalla del estrecho de Surigao, solo escaparon para una nueva batalla el crucero pesado Ashigara y cinco destructores.

 

CONSIDERACIONES FINALES

Se ha dicho muchas veces que la batalla del estrecho de Surigao fue la última batalla naval entre acorazados de la historia. Un análisis más detenido nos muestra que esto no fue tan así por cuanto de los dos acorazados japoneses presentes, el Fuso fue puesto fuera de acción antes de entrar en batalla y el Yamashiro, notoriamente disminuidos sus desempeños por los torpedos asestados por los grupos de destructores, cuando estuvo en condiciones de enfrentar a los acorazados americanos no era más que una ruina flotante, que fue acribillada a voluntad por los cruceros y acorazados americanos. Esta batalla debería recordarse más bien por la excelente disposición defensiva americana ante un ataque suicida de la fuerza de Nishimura.
Se demostró que un buen manejo de grupos de destructores podían complicar seriamente a naves mayores como cruceros y acorazados. Las habituales funciones de escolta o cortina de estas naves fueron derivando poco a poco a funciones más ofensivas en vista de los resultados observados .
Como consecuencia última, la flota americana borró del mar de las Filipinas a la flota japonesa, quien a partir de Leyte, solo adoptaría movimientos defensivos.


José Antonio Navas Molina
"Leytekursk"
anavas@vtr.net

Bibliografía:

Morison Samuel Eliot : “History of the United States Naval Operations in World War Two” Vol. 12 “Leyte”. Little Brown and Company, Boston, 1969.

De la Sierra Luis : “La Guerra Naval en el Pacífico”, Editorial Juventud, 1979.

Tully Anthony : “Shell Game at Surigao: The entangled fates of the battleships Fuso and Yamashiro” en www.combinedfleet.com

Tully Anthony : “The Nachi-Mogami Collision, a Study in the fragility of History.” Artículo en www.combinedfleet.com

US Navy- NBC : “Victory at Sea” Cap. 19: the Battle of Leyte Gulf 1952. (video documental)

 

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